El extrañamiento hacia el trabajo

“Aquí cada día nos aumentan los ritmos. Mucho trabajo y poco dinero. Aquí nos morimos sin enterarnos lenta lentamente. Esto significa que es precisamente el trabajo lo que es repugnante todos los trabajos son repugnantes. No hay trabajo bueno porque es justamente el trabajo lo que está mal. Hoy aquí si queremos mejorar no tenemos que hacerlo trabajando. Sino luchando no trabajando sólo así podremos mejorar. Tomemos un día de descanso vamos a cogernos un día de fiesta.”

“por cualquier cosa que quieras si quieres un coche o un vestido vas a tener que trabajar más vas a tener que hacer horas extras. No puedes tomar un café ni ir al cine. En un sistema en un mundo en el que el único objetivo es trabajar y producir mercancías.”

“Siempre que quieras algo vas a tener que reinsertarte en el sistema. Pero reinsertarte físicamente. Lo había comprendido. Por eso la única forma de obtener todo lo que satisface tus necesidades y deseos sin destruirte a ti mismo era destruyendo el propio sistema de trabajo de los patrones tal y como funciona. Destruirlo aquí en la Fiat en esta enorme fábrica con tantísimos obreros. Este es el punto débil del capital porque cuando la Fiat se detiene todo entra por fuerza en crisis todo salta por los aires.”

Hace 8-9 años que leí por primera vez estas palabras, ya en su día resonaron en mi interior, seguramente por el hecho de leerlas en los tiempos muertos que se quedaban después de comer en el trabajo por aquella época. La verdad que recordaba un libro bueno, pero no tanto, Nani Ballestrini consigue a partir de una historia personal plasmar una colectiva, la del obrero masa, lo que cientos de jóvenes del sur de Italia vivieron y sintieron respecto al mundo de la fábrica y el trabajo, la vida y la lucha como indisociables, lo personal como político.

Hay que profundizar y extender el extrañamiento, Vogliamo tutto!

El dominio de las sombras

“Nuestro común no es nuestro fundamento, es nuestra producción, nuestra invención reanudada sin descanso. Nosotros: el nombre de un devenir. Nosotros somos ese común: hacer, producir, participar, moverse, compartir, circular, enriquecer, inventar, relanzar.”

Revel, Judith. “El dominio de las sombras”, Revista Carta, no. 2, 2011, pp. 3-5

Aquí texto completo en pdf 

I Have a Dream

Quiero que el día que me vaya del curro hacerlo como Joey en 2011

Después quiero aprender a tocar la guitarra y montar un grupo de punk que suena tan bien como Downtown Boys, aquí cuentan su historia http://www.democracynow.org/2016/1/13/downtown_boys_americas_most_exciting_punk

Que el primer disco del grupo se llame “Full Communism” y hacer canciones con videos tan buenos como este

Aquí tenéis podéis es escuchar el disco – BandcampYoutube

Gracias a @defenestrada y @Klinamen_libros por descubrir historias tan inspiradoras <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3 <3

I Have a Dream

Toma de decisiones y asamblearismo

Muchas veces confundimos las asambleas, con el principio de horizontalidad. Las asambleas es una forma más de toma de decisiones y por ello esta por si sola no tiene que garantizar la horizontalidad que sería el principio a seguir, aquel que permite la participación general del grupo en la toma de decisiones.

Podríamos entrar en muchos roles que se toman en las asambleas que hacen adquirir posiciones de privilegio que determinan el resultado de estas, de lo difícil que nos es muchas veces asistir a estas por los “horarios”, la burocracia de las mismas o las responsabilidades que derivan de estas. Pero me gustaría hacer un pequeña reflexión sobre la toma de decisiones y la representatividad.

La mayor parte de las asambleas funcionan por medio del consenso en la toma de decisiones, este es un buen método ya que obviando algunos puntos que he nombrado antes que pueden hacer que este no sea tal, en un principio garantiza que se representen todas las voces que hay, participan de esta en la toma de decisiones. Aunque algunas veces nos encontramos con un relación de mayorías/minorías que supone un problema en la toma de decisiones, y esto puede imposibilitar que la toma de decisiones sea justa.

Quiero decir que en momentos que la mayor parte de una asamblea cree que hay consenso en un tema, una parte pequeña de la misma rechaza el mismo en forma de veto, para intentar imponerse a la mayoría o bloquear el acuerdo. Aquí podemos apreciar un claro ejemplo donde el consenso no es la mejor forma de garantizar la horizontalidad. En estos momentos me planteo que posiblemente el voto sea la forma más justa de garantizar este principio ya que no permite que la minoría bloquee el acuerdo o imponga su postura.

Me gustaría profundizar más en este tema con tiempo, pero tenía la necesidad de soltar esto.