Toma de decisiones y asamblearismo

Muchas veces confundimos las asambleas, con el principio de horizontalidad. Las asambleas es una forma más de toma de decisiones y por ello esta por si sola no tiene que garantizar la horizontalidad que sería el principio a seguir, aquel que permite la participación general del grupo en la toma de decisiones.

Podríamos entrar en muchos roles que se toman en las asambleas que hacen adquirir posiciones de privilegio que determinan el resultado de estas, de lo difícil que nos es muchas veces asistir a estas por los “horarios”, la burocracia de las mismas o las responsabilidades que derivan de estas. Pero me gustaría hacer un pequeña reflexión sobre la toma de decisiones y la representatividad.

La mayor parte de las asambleas funcionan por medio del consenso en la toma de decisiones, este es un buen método ya que obviando algunos puntos que he nombrado antes que pueden hacer que este no sea tal, en un principio garantiza que se representen todas las voces que hay, participan de esta en la toma de decisiones. Aunque algunas veces nos encontramos con un relación de mayorías/minorías que supone un problema en la toma de decisiones, y esto puede imposibilitar que la toma de decisiones sea justa.

Quiero decir que en momentos que la mayor parte de una asamblea cree que hay consenso en un tema, una parte pequeña de la misma rechaza el mismo en forma de veto, para intentar imponerse a la mayoría o bloquear el acuerdo. Aquí podemos apreciar un claro ejemplo donde el consenso no es la mejor forma de garantizar la horizontalidad. En estos momentos me planteo que posiblemente el voto sea la forma más justa de garantizar este principio ya que no permite que la minoría bloquee el acuerdo o imponga su postura.

Me gustaría profundizar más en este tema con tiempo, pero tenía la necesidad de soltar esto.